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viernes, 1 de noviembre de 2019

HUAJUE MOSQUE: LA GRAN MEZQUITA DE XI’AN



SALA DE ORACION

PAILOU: Puerta arco de madera pintada




EL minarete-pagoda

Una cosa buena de este Mr. An es que puedo utilizar su lavadora freeee, dice la madre con orgullo. Me quedo un poco perpleja y pienso que podría ser un malentendido, pero igualmente me decido a aprovechar la ocasión y la dejo en marcha antes de salir para el barrio musulmán, a la calle HUAJUE.
Más tarde vería el resultado de su buena voluntad. Colgado de la colada “estilo An”…
Es pronto por la mañana cuando llego a la taquilla. Un viejo seco con  KUFI  blanco bordado y DJELLEBA marrón me vende las entradas sin mucho entusiasmo. Aprovecho para leer los carteles. Monumento Nacional Protegido (1988), lo cual implica ayudas del gobierno para su restauración y mantenimiento. Sorprendente si pensamos que tras el triunfo del comunismo fue cerrada y fue sede de una fábrica de acero… Es que la vida da muchas vueltas, que diría mi madre, ¿no?
Aprendo que aquí hubo lugar de oración desde la dinastía Tang, de los mercaderes musulmanes sunitas venidos de otros países por la RUTA DE LA SEDA y, más tarde, de sus familias que fundaron al casarse con mujeres HAN chinas.
Hacen mención especial al almirante naval CHENG HO, hijo de una prestigiosa familia musulmana, famoso por haber limpiado el mar de la China de piratas. El construyó esta mezquita en 1392 en el barrio de los extranjeros, fuera de las murallas MING.

PLANTA DE MEZQUITA TRADICIONAL




¡Nada de mezquita “tradicional” con gran patio, arcadas, sala de oración, cúpulas, minaretes…! Aquí, en cuanto traspasas la muralla te encuentras con la estructura de un templo chino: 20 edificios en 5 patios, una PAGODA octogonal de 3 pisos en el centro a modo de minarete (hoy desafectado, parece que no llama el muecín) y la sala de oración al fondo recubierta de caligrafía, plantas y pájaros prohibida a los no musulmanes.
El tejado turquesa a cuatro aguas sostenido por vigas (dougong) ricamente decoradas completa el encanto.
Ciertamente no es un lugar majestuoso, pienso sentada en una especie de belvedere en medio de los jardines, pero se respira una paz, un misterio, una sensación muy distinta de cuando entras en la gran mezquita de Delhi o Ahmedabad por citar algunas.
Una familia de Mongolia me pide si podría sacarles una foto…son turistas acomodados, bien se ve, modernos, con un hijo que habla ingles así es que charlamos un rato sobre su provincia y mi país, cosa de confraternizar.
Como se va acercando la hora  de la oración  salgo y en metro me dispongo a buscar la LITTLE WILD GOOSE PAGODA en el templo budista JIANFU.
¿YOUYI ROAD, YOUYI ROAD? Despliego el plano llena de esperanza.
¿Te parecía chupado esta vez? Pues vas a dar más vueltas que un molino me dice mi vocecita dándome en la cresta. Según el plano no está lejos de la boca del metro, pero por el momento nadie tiene la paciencia de desentrañarlo.
Finalmente, como siempre al borde de la desesperación, aparece la iluminada que sabe, está cerca, por esta calle abajo.
Como ya estoy desmayada, me compro un JIAN BING en la pura calle en un carro un tanto sospechoso encomendándome a los dioses, esta vez chinos, por más efecto, espero. Me siento en la acera mientras observo con admiración al hombre que hace esculturas, sí, esculturas de caramelo que hipnotizan a unos cuantos críos.







Ya  “envenenada”, entro en un parque arbolado exquisito, con varios pabellones y una campana gigantesca que parece que trae suerte en los negocios. ¡Esto es lo mío! Y le doy a rebato, pagando, claro, que esta es una copia para turistas. La original, del siglo XII se encuentra en la BELL TOWER.! ja!






La PAGODA, construida en el siglo VIII  para preservar las SUTRAS BUDISTAS
 traídas de la India por el monje YI JING y monumento UNESCO 2014,  no me emociona, y sólo de pensar en otras vertiginosas escaleras de madera me dan mareos  y mejor sigo a grupos de jóvenes y niños, vestidos a la antigua usanza imperial al pabellón donde tendrá lugar la recreación de la época antigua. 


Viaje por mar a la India del monje YI JING

Bellísimos trajes de brocado, tocados sofisticados, joyas rutilantes…niños, jóvenes, mayores, todos contagiados de un frenesí impactante en defensa de su cultura “tradicional”.  “Es que no debemos olvidar”. Cantan al unísono.
Y parece que no. La TRADICION SE HA REVIVIDO CON FUERZA EN ESTA CHINA DE HOY.

Fotos: Cortesía de GOOGLE





sábado, 19 de octubre de 2019

LOS HUI, MUSULMANES DE XI’AN


BELL TOWER: los festivos y visperas, no cabe ni un alfiler


Paso subterraneo de la BELL TOWER, tiendas de alta perfumeria


Ya hay un nuevo tren rapido que va de Beijing-Xi'an-Chengdu

El tren parece que está llegando, ya todo el vagón se pone en circulación con los maletones y me apresto con desfachatez a saltar los impedimentos para llegar a la puerta, que paran poquísimo.
Es un andén interminable de la mayor estación ferroviaria de China, todos en filas apretadas. Oleadas de jóvenes turistas chinos se lanzan al ataque de las escaleras de salida a una sala de espera desmesurada. “Tiene que haber un metro, la línea 2 para ir a ZHONGLU, de allí un taxi hasta la guest house cuesta poco”.  “Busca bien, pregunta en la Oficina de Turismo”.
Míster An desgrana estas indicaciones telefónicas en su inglés macarrónico  con toda la alegría del mundo. Pregunta…dice.
Vuelta y mas vuelta y por fin entiendo que el subway está en el subterráneo, claro. 20 km hasta la BELL TOWER (Zhonglu) y sus correspondientes múltiplo de dos para el precio del billete. Nada de seniors aquí. Luego luego me enteraria que los mayores de 70 anos viajan gratis fuera de las horas punta.


Los taxis ni escuchan. Finalmente uno para y ya dentro me doy cuenta de que no tenía la placa, que esta supernuevo y que el “taxista” es un joven demasiado chulo que consulta con alguien a cada momento.
Vueltas, pelea, para en una avenida, le pago la mitad a riesgo de romperme la cara y finalmente encuentro mi destino. Parece que son varios edificios grises destartalados rodeados de un alto muro, en medio de rascacielos relucientes.
Ropas colgadas de las ventanas, bicis cadeneadas a los barrotes, unas plantas anémicas, un grupo de obreros de un taller del patio en camiseta albaliñera dándose unos tragos riendo a carcajadas. ¡Dios! Esto sí que será confraternizar, nada de lujos superfluos, me digo con el corazón en un puño mientras toco al timbre esperándome lo peor.
Una mujer de mediana edad medio china abre la puerta. ¿Míster AN? Asentimiento de cabeza por respuesta. Es un apartamento  bastante grande, bien amueblado, cocina moderna “con todos los lujos”…un pequeño patio. Increíble en esa cuadra de edificios. Lo único es que parece que la dama tiene alergia a la limpieza y todo lo compone dándole escobazos. En fin, me encierro en el baño y lo rocío con su jabón liquido hasta dejarlo como los chorros del oro. ¡Que se joda! Para que aprenda…
Me acompaña al BANK OF CHINA y entonces descubro que estamos a cinco minutos de la gran avenida que lleva a la BELL TOWER. De paso me acuerdo de todos los antepasados del chulo taxista.
Pasado el primer susto, la cosa no esta tan mal. Céntrico, algunos negocios de barrio, una cooperativa de campesinos y, a dos pasos, la más resplandeciente modernidad. 

Decido salir a pie hasta la Bell Tower y de allí hasta el barrio musulmán HUI, BEIYUANMEN, para comer algo más sustancioso y dulceron.
 https://en.wikipedia.org/wiki/Hui_people
Pero me pierdo y aparezco en un mercado cubierto de toda clase de “marcas” a precios negociables si eres el sansón del regateo. Casi todas son vendedoras HUI, con pañuelo de colores en la cabeza y pronta risa como enseña.  Compro varias camisetas y una seda pintada y para cuando termino la operación, las sombras se apoderan de los patios.
¿La mezquita? Siempre mas allá. Un alto muro, un cartel, una taquilla. Cerrado.
Salgo por una callejuela del capitán Alatriste y desemboco en medio de las luces, olores, risas, aromas, humos, joyas deslumbrantes, dientes de oro refulgentes, encajes…BEIYUANMEN  en todo su esplendor de la noche.







Mis panes. Por fin!

MACHACANDO LA PASTA DE CARAMELO


Marmitas como del bálsamo de Fierabras, corderos crepitantes, pasta de caramelo martilleada al ritmo de dos efebos de cuerpo gentil y dientes de lobezno. Plateros estirando el hilo para las filigranas, echarpes, pañuelos, bisutería étnica dorada… De pinchos,! un mundo! De cordero, de buey, de verduras y, hasta de PULPITOS montados en su varita mágica esperando turno.
¡Ay, qué veo! Pero si son ¡PANES! No me lo puedo creer. En una especie de altar o escalera, como aquí por Diwali, panes redondos no muy altos decorados con flores y lacerías. Llamándome, guiñándome los ojos…Me compro uno que habría de salvarme de inanición en el tren a Chengdu. ¡Dios! Pero esta duro como piedra. Ahora comprendo lo de echarlo a remojo en la sopa/guiso YANGROU PAOMO, especialidad recomendada.
¿Sera eso un dulce, como HALWA

Rojo brillante, verde esmeralda; el verde es mi favorito. ¡Puf! Si esta todo aceitoso, con un gusto raro: masa de PERSIMON (caki), harina, OSMANTHUS y azúcar blanca, bien amasado y fritooooo.
El helado ahumado con nitrógeno líquido el último grito de la moda culinaria no me tienta, así que me voy a los pinchos de cordero sobre seguro  con un zumo de granada, por aquello de la Alhambra. Basta por hoy de experimentos y apretujones.
La BELL TOWER me indica el camino de vuelta por entre las cuadrillas de jóvenes que trasiegan en la noche.

FOTOS: Cortesía de GOOGLE

viernes, 10 de abril de 2015

DORMIR EN UNA MEZQUITA.


















¡Ah! Eso…
Pasaba por allí cada año, al menos una vez antes de que el verano hiciera irrespirable este antiguo mercado de la época moghul, varias veces al día, incluidos los domingos sin santificar, así es que no alcanzo a contar las veces que al culebrear por el Main Bazar al lado de la tienda de aceites esenciales me quedaba extasiada, a punto de perder la vida, contemplando los balconcillos de piedra roja con sus gráciles columnillas del gótico catalán (me decía yo), sus arcos lobulados medio cegados gloriosos en su decrepitud y abandono.
En vano busqué alguna vez un portón que me permitiera desvelar su secreto. Sólo una especie de almacén leproso, unas escaleras sospechosas y una tienda insospechada de  “gemas”.
Y llego el día en que saliendo por la plaza DE LOS SEIS CAÑOS, que ni es ya plaza ni tiene mas agüita que la de la lluvia y los chorros intempestivos de bóvidos y humanos, apercibí como unos minaretes coronando el balcón de mis sueños.
Y no sólo campeaban los minaretes, es que además tres hermosas cúpulas blancas lanzaban sus destellos en  la transparente mañana del Delhi postmonzonico: ¡UNA MEZQUITA!
Y es que PAHARGANJ (Delhi) lo tiene todo: el Ajay Café reconvertido en la German Bakery, sus prostitutas de todos los colores y precios, el Ramakrishnan Ashram, el Salaan Baalak Trust que redime a los niños de la calle y propone tours por las “cloacas”del barrio, la Chabad










 
House que acoge a los israelitas  mochileros, su mercado irrepetible en perpetua transformación, su despacho de opio legal para los de la lista de imperativos médicos, toda una serie de alojamientos a imagen y semejanza de su variopinta clientela…
Y no sólo eso, Paharganj posee un hotel, el AKA CAMRAN LODGE, ubicado, o mejor diríamos imbricado ilegalmente en la mezquita QAZI WALI, en el MAIN MARKET.
Los residentes del barrio se han alzado contra el MUNICIPIO DE DELHI Y LA WAQF BOARD por haber cerrado los ojos ante el funcionamiento de esta sórdida pensión que contra todas las leyes han construido un gran número de habitaciones, destruyendo a veces la estructura original de esta histórica y bella mezquita casi centenaria, construida en 1946 por una familia de BANDHANI MUSLIMS comerciantes de piedra que traían en camellos a la Delhi de entonces.


Cuando la PARTICION emigraron a Pakistán y ahí empezó el martirio de la QAZI WALI MASJID.
Cada día vienen menos NAMAZIS (fieles), me dicen, debido a estos manejos en la pensión y “como los “propietarios”parecen muy influyentes, el municipio, a pesar de la orden del Tribunal de Delhi, no quiere tomar cartas en el asunto e incluso aducen la falta de planos originales para poder decidir cual sería .la construcción espuria”.
Mientras tanto pasan los años.
A mediados de febrero, durante mi periplo anual, pude distinguir tres personajes, autoridades musulmanas, inspeccionando la construcción.
¿Se decidirán a devolverle la santidad a la QAZI WALI MASJID?.


FOTOS: Cortesía de GOOGLE