Un tímido rayo se insinúa por entre los rojos dorados de
los cortinajes del ventanal, abro los ojos intentando salir de ese SUMMER
PALACE donde había pasado toda la noche. Salto del KANG, me abluciono en mi “horno crematorio” (entiéndase baño) y
preparo un desayuno con los MOON CAKES y toda una serie de polvos y botecillos de mi
despensa, regando el capuchino con el agüita salvadora. Es que hoy será un día
duro con tanto templo por la mañana, casas
antiguas (SIHEYUAN) por la tarde y
zandasquileo nocturno.
(Ay, amigos! Esta es una muestrita lujosa de MOON CAKE, que los mios eran de tercera division)
Creo que voy a alquilar una minimoto eléctrica, las
únicas permitidas en este centro histórico, aunque tenga que plegarme en cuatro
y alzarla por encima de las barreras. Alguien me ayudara. Confío.
Localizo la ventanilla y solicito el pase gratis de la ciudad para
seniors, PASAPORTE DE PRUEBA, como me ha
sugerido mi dueña taconeada de buena mañana en su antro por cocina.
PINGYAO, fundada
en el año 827 a J.C., amurallada (6 km) en el siglo XIV con forma de
tortuga, capital financiera de China durante los siglos XVIII Y XIX y DECLARADA PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD POR LA
UNESCO, no ha sido “descubierta”, afortunadamente todavía, por el turismo occidental. Aquí todos son
chinos, más afortunadamente.
En la calle MINGGING
(mercado desde la antigüedad) están empezando a colocar las mercancías para
capturar a los turistas, que en un par de horas invadirán la ciudad (de 10 a
18) por todas sus puertas blandiendo paraguas, bolsones, bebidas y paquetes de
toda clase de comistrajos tentempiés.
Paso bajo la
antigua TORRE DEL MERCADO y empiezo por el CONFUCIAN TEMPLE en el DACHEN PALACE,
el más antiguo de China. Paso revista a las 87 esculturas de
CONFUCIO y sus discípulos y deambulo por las salas donde se celebraba el
examen imperial, el KEJU, que abría la puerta a la burocracia más selecta (como aquí en la India el IAS).
En 1908 fue abolido este examen y se convirtió en Escuela Industrial, luego
Secundaria y, a partir de 1997, reconocido por la Unesco y restaurado, fue
abierto al público.
Salgo y busco el
taoísta CITY GOD TEMPLE (El templo del dios protector de la ciudad)
donde abundan las ofrendas y prosternaciones. La diosa ZHUANSHENG POPO es la
reencarnación de “la madre”, amable y
feroz, la responsable de enviar niños al mundo. Me llaman la atención sus
asistentes que llevan los niñitos en grandes
cestos para repartirlos a las mujeres que los merezcan.
Allí también se
encuentra EL TEMPLO DE LA FORTUNA (CAISHEN) y EL TEMPLO DE LOS ALIMENTOS, DE LA
COCINA, DEL FUEGO, ZAO-JUN. Este dios es de los más respetados. Se dice que vigila a los humanos y una vez al año
acude a la morada del EMPERADOR DE JADE para informarle de sus indagaciones.
Pero los humanos, como siempre, han encontrado la fórmula
para suavizar sus críticas: en la imagen de ZAOJUN que tienen en la cocina,
untan los labios con miel y le ofrecen TANGGUA
para que hable bien de ellos. Con ocasión de su fiesta, poco antes del ANO
NUEVO, una nueva imagen presidirá el hogar.
Y para los faltos de imaginación, pues la vivida
representación del cielo y los infiernos con toda clase de torturas, por si los
fieles se desmandan. Que te pinchan, que te cortan, que te queman, que te
ahogan… el Bosco no podría representarlo mejor.
Así es que prometo portarme bien y no darme a la gula en
el restaurante recomendado por mi patrona.
FOTOS: Cortesía de GOOGLE













