sábado, 5 de noviembre de 2016

QUEPOS, ENTRE LA PESCA DEPORTIVA Y LA DROGA (Costa Rica)














Ya sólo sonaba con llegar a CORCOVADO, el parque nacional más "virgen" situado en la península de OSA, allá por el sur sur, casi en la frontera con Panamá.
Ya sólo soñaba con refugiarme con mis amigos los arboles y los animales y olvidarme de los turistas y estudiantes ocasionales que señorean las tierras y mares, volcanes y selvas, playas restaurantes hoteles universidades y hasta el cerebro de los "ticos".
Pero, claro está, hay que comprenderlo. El TURISMO representa el 5% del PIB de la nación.
Unos montañeses que conocí en CAHUITA me trazaron un itinerario exprés desde SANTA ELENA a BAHIA DRAKE, en autobús y lancha. Todo a marchas forzadas como si fuera a acabarse el mundo. Así decidí quedarme a medio camino y explorar el PARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO del que tenía informaciones controvertidas: apreciación de los Ticos y algún desprecio de parte de los "entendidos aventureros".
Vería por mí misma, la sinprisa de ojos y oídos bien abiertos, aunque bastante renqueante por las gracias del CERRO CHATO.
El hotel "excelente" de B.Com resultó ser la única habitación en una bella casa particular situada en las afueras de QUEPOS, donde empieza la cuesta a MANUEL ANTONIO.
! Empezamos bien! No todos conocen el Gimnasio Mucho Musculo referencia del dueño.
Era viernes. "La casa al fondo del sendero" Me indica una viejecilla sentada en su patio. Era viernes y esta casa chalet jardineada lucía como decorado de telenovela mexicana. El manager, un joven bien versado en las técnicas de Cooperación Turismo Sostenible Confraternización y Descubrimiento de Culturas... Amen. Entre otros encantos que descubriría mas tarde.
Pelo con cresta, fornido amante de los dulces, blanco blanquísimo descendiente de los Coronado y Cía., estudiante de Empresariales, el también. Me instalo en esa perfección atosigada sin sospechar que el domingo caería en un caos por aquello del desmadre dominical de mi dueño.
QUEPOS, en honor/derivado  de los indios QUEPOAS que habitaban la región en los tiempos de la llegada de los españoles y que algunos consideran venidos de Colombia tras la conquista de los Incas, era un pequeño pueblo costero hasta la llegada de la fiebre platanera.




De aquí, la UNITED FRUIT Co empezó a exportar bananas a EEUU en 1930 y para ampliar su negocio construyó un muelle y un ferrocarril en medio de la selva. En 1956 fue el último embarque y la FU Co vendió en 1964 la compañía al Estado de Costa Rica y .se dispusieron a explotar mejores y más manejables territorios.
Con 40000 Ha de palma de aceite africana en los brazos y una refinería, se impuso la construcción de carreteras de doble vía para la incesante circulación de enormes camiones cisterna. Así el puerto cayó en desuso y el pueblo volvió la espalda al mar hasta 1980 en que empezó un tímido turismo costarricense y algunos aventureros amantes de la Naturaleza y el mar bravo.
Los primeros años no fueron fáciles, hasta 2008 QUEPOS “after dark”era el paraíso de los “vampiros” y la gente se atrincheraba en sus casas al anochecer. Me cuentan.

Interesante esta entrevista  para comprender el ¨dilema de QUEPOS¨...

 http://www.lamansioninn.com/blog/?p=26
Y ya por entonces empezó el sueño de las MARINAS en COSTA RICA. Primero marina “LOS SUEÑOS” en el Pacifico Central, cerca de JACÓ; luego Marina PAPAGAYO en Guanacaste y en 2010, tras muchas vicisitudes se inauguró la Marina PEZ VELA en QUEPOS, que según los promotores habría de salvar al pueblo y ponerlo en el mapa mundial de la PESCA DEPORTIVA OFFSHORE 



Allá me fui una tarde después de pasar la mañana en un parquecito, mirador privilegiado del Pacifico a las afueras del pueblo, acondicionado para sus barbacoas y afortunadamente huérfano ese día laborable.
A 1 kilómetro de QUEPOS, por una carretera polvorienta abrasada por el sol y pensada para vehículos con AC y no para mochileras jubilatas, se ubica la Marina. Disecada, le solicito poder llenar mi botella a un Guardia Marina del puesto de aduanas, que no entiende muy bien qué hago yo allí andando.
“Voy a visitar la PEZ VELA”, le digo con la mejor de mi sonrisa inocente de turista estrambótica.
Blanca, blanquísima, a través de la reja de la cabina del vigilante, el océano resplandeciente al fondo. Nadie. Tiendas de lujo. Nadie. Cafeterías, bares, restaurantes. Nadie. Algunos yates duermen en sus amarres. ¡Nadie!
“No es la temporada. Los fines de semana sí viene gente a los restaurantes. Tendría que verlo durante el CAMPEONATO MUNDIAL DE PESCA DEPORTIVA (por cuarto año consecutivo) OFFSHORE en abril (a más de 30 metros) claro esta…” Y sigue enumerando los PECES PICUDOS que capturan y sueltan por estas aguas, de hasta 200/300 kg: MARLINES, PEZ ESPADA, PARGOS GIGANTES, JURELES, ROBALOS, BONITOS… una verdadera proeza, que estos peces alcanzan una velocidad de más de 100km/h y saltan y tiran…te arrancan los riñones. Hay que trabajar rápido, que no se les incruste el anzuelo. Los filmamos y los devolvemos al mar”.



Me quedo sintiendo en carne propia el horror de estos picudos gigantes, capturados tras la lucha encarnizada; libres tras la agonía, perdidos en el Océano Pacifico. Desorientados, adoloridos, algunos medio muertos pasto para los tiburones. ¡Todo por el placer de los “campeones adinerados”!
Para terminar el día CASADO DE PARGO EN SODA TIQUICIA y visita a la pastelería italiana que me había recomendado el dueño de mi casa, dulceron él mismo. Gracias amigo por este paraíso del hojaldre a la creme. ¡Todavía me reconforta!






Pero no todo son mieles en QUEPOS DE AGUIRRE. Los CARTELES MEXICANOS DE LA DROGA (Sinaloa, del Golfo, La Familia…) , acosados en Colombia y México intentan rehacerse en las selvas, playas y océanos de COSTA RICA, que se está convirtiendo en un país de tránsito de la COCAINA DE COLOMBIA, BOLIVIA Y PERU. Continuamente los GUARDA COSTAS con la ayuda de la DEA norteamericana apresan barcos en el Pacifico y el Caribe; interceptan se, misubmarinos; repescan fardos de droga a la deriva, que representan millones de $ USA.
Y no sólo eso, también los GUARDA PARQUES, cada vez menos numerosos a causa de la crisis económica, descubren campos completos de los traficantes, nuevos caminos para sus camiones en las zonas más recónditas de los parques. Allí esperan su mercancía para encaminarla como mejor convenga a USA o Europa.


La estimación de1700 Toneladas de cocaína traficadas en 2016, un 42% más que en 2015, son la punta del iceberg.
Los 28 PARQUES NATURALES DE Costa Rica podrían convertirse en el nuevo “paraíso “de los traficantes y eso perjudicaría la imagen del país y por tanto la industria turística, principal motor económico de Costa Rica.
El Gobierno ha aumentado el presupuesto de la Policía, ya que no existe ejército, y chequea la infiltración de los carteles en el aparato judicial, policial y de Guarda Costas/Parques para yugular la corrupción que ya se insinúa en los medios oficiales.
La ECONOMIA crece, sí, pero no se crean empleos. El 41,2% de los jóvenes entre 14 y 24 años ni estudian ni trabajan. El 32% de los trabajadores no recibe el salario mínimo y, según las estadísticas oficiales, el 20,7% de la población vive en la pobreza.
Costa Rica, una perla entre sus empobrecidos y violentos vecinos, ya no es la “Suiza de América Central” como se decía hace 25 años.
¡La vida ya no es tan idílica!


FOTOS: Cortesía de GOOGLE

























jueves, 27 de octubre de 2016

ENTRE PUENTES COLGANTES Y QUESOS CUAQUEROS (Costa Rica)




















"Estos puentes colgantes del volcán Arenal son bien chiquitos, nada en comparación con los de Santa Elena, tiene que ir allá". Insiste mi caballero Lazarillesco mientras me pone el mini video del Parque Selvatura. “Y ya ve, se lo aconsejo sin ningún provecho, yo no puedo vender los boletos...”Pero sí vendía el "transfer" a Santa Elena a través de la laguna.
Ya me decía yo...en algún sitio estaba el misterio. Lo compro.
Una buseta nos lleva hasta Rio Chiquito y nos deja a la orilla de la laguna en donde atracara nuestro barco para pasar al otro lado y subir en otro minibús hasta Santa Elena.
Las tres horas de navegación nos descubren las caras ocultas del ARENAL, su cráter más activo, y el CERRO CHATO, tan inocente e idílico desde el agua, envueltos en girones de nubes etéreas que vuelan, los enlazan, los coronan y los ocultan a nuestros ávidos ojos en esta mañana plomiza de lluvias torrenciales.
No se ve ninguna actividad deportiva en la laguna, ni pájaros, ni pescadores, sólo las lanchas turísticas surcan sus aguas negras.
Arribamos a la otra orilla y nuestras compañeras de viaje se despiertan y empiezan a remover sus mochilones, buscan su buseta y se preparan para continuar el sueño en la hora y media del trayecto. ¡Piedras y más piedras! Y curvas cerradas y prados y ganados: la NATURALEZA DOMESTICADA nos da la bienvenida. Me recuerda la montaña santanderina. Me duermo con una extraña sensación de familiaridad al ritmo de los trompicazos de nuestra buseta.
Por fin llegamos a una especie de pueblo de montaña indio con todo lleno de gringuitos afanados de un lado para otro. ¡Gran desilusión! Una pseudo plaza, una carretera polvorienta y empinada para llegar a cabañas Eddy y pelea por la reserva, de malos modos. Habitaciones minúsculas pero las zonas comunes amplias y bien pensadas para sus clientes preferenciales (USA  USA  USA). Las vistas desde la cocina-comedor-salón compensan las malas vibraciones del manager, el valle se extiende a perdida de vista y dicen, que en días claros, se puede hasta vislumbrar el mar de Puntarenas.


Tengo que buscar otro alojamiento. Pregunto, miro…caros y destartalados pretenciosos. Sólo Cabinas El Pueblo podría convenirme pero esta completo. Sin embargo, su manager-dueño, D. Félix diré, hombre cabal donde los haya, me sugiere la Guest House de su sobrino camino a Monteverde y en el colmo de su amabilidad le llama por teléfono y viene a buscarnos.
Cabinas Mary seria mi refugio en Santa Elena, fuera del hoyo gris hotelero.
Gente sencilla y agradable que hacen sus primeros pinitos en la hostelería después de haber trabajado más de 10 años (la madre) de cocinera en uno de los mejores hoteles de la zona. Ademas, mi vecinita un amor.



D. Félix viene a ver si todo ha ido bien y charlamos un buen rato de la “historia”de Monteverde, cuando sólo la Lechería daba de comer a las pocas familias que vivían en la zona. Eran los CUAQUEROS, refugiados de USA cuando la guerra de Vietnam, que vinieron a instalarse en la Costa Rica pacifista.


Félix no se hace de rogar:
 “Se hicieron famosos por sus quesos maduros, muy trabajadores ellos, muy emprendedores. Nosostros empezamos también a criar ganado para leche y todo funcionó bien por algún tiempo.
Pero llegó el dia en que la mala administración (supertécnica contratada para “ayudarnos”) lo desbarató todo y nos vimos en la pura calle. Yo, capataz, tuve suerte y con el dinero de la liquidación puse mi hotel que nos ha salvado la vida. La empresa la vendieron a los mexicanos, a la multinacional SIGMA ALIMENTOS en 2013, todo productos refrigerados. Comercializan “nuestras” marcas, apreciadas en todo el país”.





Al día siguiente salimos de mañana a SELVATURA que todos recomendaban como los mejores PUENTES COLGANTES por encima de del bosque lluvioso “ primitivo” de MONTEVERDE. Tres kilómetros de recorrido a una altura de entre 12 y 60 metros por puentes anchos y fuertes, que pueden aguantar hasta 80 personas.
GRACIAS A LA TEMPORADA BAJA, a la lluvia benefactora, casi no había gente en los puentes, solo me crucé con un grupo de jubilados norteamericanos que escapaban a toda marcha de los goterones.






Brillaban las copas de los arboles bajo la caricia de algún rayo de sol osado que acuchillaba la niebla colgada de las ramas bajas. Se oía el canto lejano de los pájaros escondidos en sus refugios y, de repente, alguien gritó: “Allí enfrente.. abajo…un QUETZALLLLLLLLLL. Pero la suerte no me sonrió y sólo pude vislumbrar una mancha rojiazul lanzada en picado por entre los ramajes. Tres horas en comunión con la NATURALEZA. Había cumplido uno de mis sueños más acariciados desde que un investigador del Institut Francais me contó como trabajaban por encima de la copa de los arboles en la Guayana Francesa.


Por la tarde quería ir andando hasta CERRO PLANO para ver dos tiendas de artesanía: Luna Azul y Art House, especializada en mascaras BORUCA Y MALEKU que había visto decorando un hotel.




Se desató un diluvio imponente ya llegando a Luna Azul y tengo que darle las gracias desde aquí a la joven encargada que me acogió, me contó tantas anécdotas interesantes y hasta tomamos el té juntas. Estudiante de enfermería, graciosa, de gusto exquisito y claros planes para el futuro: aconsejar a las mujeres de la zona en alimentación, cuidado de los niños y parto natural en el hogar…



En un claro salgo pitando por la carretera pedregosa hasta la Art House. Un diminuto “bosque lluvioso”, un GAZEBO DE MADERA PALPITANTE, una colección de pinturas extraordinaria de artistas locales(Selena Avendano, Rodolfo Uder, Julio Vargas …) y mascaras, mascaras de una imaginación desbordante: un cantico al color, a la suavidad de las formas, a las leyendas, a los dioses, a los diablos, a los animales protectores MALEKUS y BORUCAS. LAPAS rojas para la fidelidad; BUHO como guía de los viajes nocturnos; JAGUAR, para la audacia o la inteligencia; SERPIENTE DE CORAL, el poder, sólo para los chamanes y MARIPOSA, para la buena suerte y la paz.  Ligeras, en madera de bambú, de BALSA ( Ochroma Pyramidale) que es también muy utilizada en marquetería.








Vuelve a llover a cantaros cuando llego a la Escuela de Amigos de Monteverde, cerquita a LA LECHERIA. Una mujeruca me informa del bus local, el barato. El otro es más elegante y más rápido. Yo no tengo prisa y al cuarto de hora me encaramo en el bus, como dice ella, repleto de estudiantes de alguna escuela de Monteverde. Las escuelas privadas son muy caras pero buenas…para los ricos añade con una sonrisa de conmiseración.
Al día siguiente saldría en el primer autobús a PUNTARENAS por Lagartos y de allí, por la Costanera, a QUEPOS Y MANUEL ANTONIO. La espera, frente al mar y a la sombrita de los almendros del nuevo paseo marítimo Puntarenas incendiado por un sol rabioso, me devuelve al mundo de los sueños.
PUNTARENAS, la otrora “perla del Atlántico”, hace tiempo que perdió sus encantos.

FOTOS: Cortesía de GOOGLE