Mostrando entradas con la etiqueta tours de el salar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tours de el salar. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de noviembre de 2018

DE POTOSI AL SALAR DE UYUNI





















El bus “Emperador” me lleva a Uyuni en poco menos de 4 horas, con muy pocas paradas. He hecho bien en no ir a Oruro para coger el tren y perder un día en aras de trencitos folclóricos…
Polvo blancuzco, escurridizo, que repta por entre las ranuras de las puertas; polvito que se esconde en las sayas de las cholitas y me hace estornudar sin respiro. Pasamos EL CEMENTERIO DE TRENES y nuestro Emperador nos larga en medio de la calle…, aquí, en Uyuni, no hay una verdadera Terminal de Autobuses, cada quien se ha encontrado una oficina y sitio de parqueo correspondiente. 


Más polvo. Un viento helado que paraliza las ideas y congela las manos en la mochila nos azota sin piedad. Está visto que aquí, en Bolivia, nos persigue la furia de los elementos: las lluvias torrenciales, el soroche, el frio glacial, el viento congelador, el polvo espeso. No es la época propicia. Sin embargo, hasta el momento, la ausencia de grupos ha favorecido la inmersión en la vida cotidiana de los bolivianos. Mediodía. Dos o tres terrazas desangeladas en el “parque”, es un decir, con sus clientes preferenciales atiborrándose de cerveza, gorro de lana con las omnipresentes llamitas, botazas rebozadas de mil barros andinos, chaquetones desabrochados luciendo pelo en pecho y balcones bien nutridos, ellas. Los miro con envidia, yo sé cuál es el secreto…
En la avenida Ferroviaria hay varios hoteles para hacer noche a la espera del tour de EL SALAR y algunos, mediante una módica cantidad, permiten desincrustarse a la vuelta de los tres días de rigor bajo una ducha ardiente.


Unos moteros brasileiros, 5 parejas, que han entrado en el país por Corumba, han copado las habitaciones con baño del tan recomendado hotel de nuestra guía: una especie de patio garaje con  dos pisos de cuchitriles como frigorífico de habitación de lujo. No me queda más que irme al hotel JULIA que me parece un palacio después de tanta ruina cutre.
Todo es efímero aquí. Estilo “de paso y cañonazo” ahora que se fueron los contrabandistas, se paralizaron los trenes de mercancías que exportaban la plata de los próceres, del Presidente Aniceto Arce, por el Pacifico y se dio paso a otro tipo de negocio trasnacional que se augura altamente lucrativo.
¿Agua caliente en el lavabo también? Le pregunto a una madre-niña que contempla con arrobo a lo que parece ser su criatura forrada como esquimal para envidia de todos nosotros. Insisto, que no quiero perder los dientes ni la lengua.  “Hay”.
 ¿Ducha bien caliente las 24 horas?   “Hay”.
 ¿Y la calefacción que tanto cacarean?....”Ah…Hay, pero solo funciona de las 8 de la noche a la 1 de la madrugada Es suficiente”, añade con un hilillo de voz de niñita buena de convento.
Luego constataría los efectos de tamaño desacato. Tibios los radiadores, no alcanzan a calentar la habitación ni el baño para cuando ya la cortan. Receta: abran los grifos de la ducha y déjense envolver en la deliciosa nube de vapor reconfortante. O, si no, lávense en su país de origen los predicadores del ahorro del agua bendita.

Pago y salto a la calle. Mis amigos brasileiros ya han puesto sus Harley Davidson a buen recaudo y están concertando viaje para mañana con Fátima, una de las numerosas “brókers” de este negocio de El Salar. Tres días y dos noches, 165 $ USA todo incluido: Lagunas, Isla Pescado, geisers, valle de las rocas…alojamiento y comida. Todo todito Total 1200 Km en unos buenos  4 por 4 acondicionados.



Pagamos sin muchas garantías y cruzamos los dedos para que todo salga bien mañana.
El mercado me espera con sus sopas y café bien tinto del primer piso y los deliciosos dulces de coco de la muchachita de la puerta de la avenida. Dice que son de su casa, o eso creo entender porque a esta niña también le enseñaron a ser modosita.
Compro una garrafa de agua, que nunca se sabe con los guías –sirena. La comida la describen de Domine Cabra, pero yo aprovechare para hacer penitencia y reparar mis pecados de Gula sin grandes sacrificios. ¡Ja ja ja!
Y así pasó la primera noche pegada al radiador con la esperanza de que se me calentara el alma, deseando que amanezca para perderme en los vapores prometidos.
Y allí estaban todos los despelufados prontos a embarcarse con todos sus bártulos, sentados en la acera, dormitando abrazados, pelos de todos los colores. Y me pregunto que llevaran en esos bultos preñados de nueve meses a punto de explotar…Van saliendo uno a uno en silencio sepulcral, que la mañanita gélida no está para bromas, mientras nosotros ensartamos una serie de insultos y malos presagios a la Fátima que nos embaucó por la noche.
Y nada. La avenida Ferroviaria cual desierto. Salgo disparada a la agencia Kory Wasi y pregunto por la ínclita Fátima con el corazón encogido esperando lo peor…
 “Sí, la Sra. Fátima pasa a recogerlos, no se preocupen, quizás tuvo algún problemita…”
Finalmente, con casi dos horas de retraso, apareció nuestra manager hecha mieles con Alfredo, el chofer del 4 por 4, superexperto él, que nos haría descubrir todas las bellezas del SALAR DE UYUNY como ninguno.
¡En marcha!

FOTOS: Cortesía de GOOGLE