El estado de KERALA, situado al sur oeste del subcontinente indio, destino
privilegiado del turismo por sus selvas, sus backwaters, sus tratamientoa
ayurvedicos, sus hoteles-barco, sus playas (Varkala y Kovalam, entre otras;
cuna de la alfabetización, “exportador” de enfermeras, monjas amen de mano de
obra a los países del Golfo, viene siendo en estos últimos tiempos teatro de
fuertes polémicas en la comunidad católica. Numerosos e insólitos casos de
abusos sexuales, de violaciones a menores, han desatado la ira de los puristas
y la KERALA CATHOLIC REFORMATION MOVEMENT insiste que debería permitirse que
las monjas pudieran confesar a mujeres y menores en lugar de los curas.
La semana pasada organizaron una sentada de mujeres, niños y mayores con
pancartas delante de la casa del obispo de Cochin para presionar a favor de su
demanda.
“Las mujeres tienen miedo del confesionario de los curas”. Además,
Indulekha Joseph, miembro de la sociedad reformista, añadió: “la Biblia no dice
en ningún sitio que el sacramento de la confesión debe ser impartido exclusivamente
por los curas”.
Sin embargo, el Council del Obispo Catholic de Kerala desestimo la protesta
del grupo diciendo que el sacramento de la confesión no era un tema que debía ser
discutido por el momento.
“La agitación es solo para llamar la atención de los medios de comunicación
y además, sin comprender los principios básicos de la Santa Biblia”. Dijo Fray
Varghese Vallikatt.
Esta agitación es consecuencia de la reciente violación de una menor
supuestamente por un cura católico en Kottiyoor (distrito de Kannur) norte de
Kerala.
¿Caerá todo el peso de la ley, POCSO ACT, sobre los infames?
¿Oirá Roma sus cuitas?
FOTOS: Cortesía de GOOGLE








