Mostrando entradas con la etiqueta naranjas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta naranjas. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de enero de 2016

DE LA CUECA PACEÑA A LA NARANJA COCALERA
















Ya vuelta a la realidad más prosaica y congeladora decido aculturarme un tantito en esta LA PAZ “Hacia el futuro” como dice LA JIWAKI, la Agenda cultural de la Secretaria Municipal de Culturas del Gobierno Autónomo Municipal de LA PAZ. ¡Ahí queda eso!
Pena que no pueda mostrar aquí esta JIWAKI mía del alma que acompañó y guió los tres últimos días que pasé en la capital: A todo color, fotos excelentes, informaciones completas y veraces, papel de calidad, formato práctico, solidez…algunos tendrían que aprender de ellos. Además, ¡gratuita!
La primera tarde-noche fue un concierto de la ORQUESTA FILARMONICA DE EL ALTO, con el maestro FREDDY CESPEDES. Música barroca con un importante repertorio de piezas recuperadas en las MISIONES JESUITICAS DE CHIQUITOS (Santa Cruz).



Esta orquesta de 38 músicos fue fundada en 2002 con instrumentos donados por la República China con el fin de motivar a los niños y jóvenes del EL ALTO y zonas periféricas de La Paz a ser parte de los proyectos de educación musical y educación integral de “Sembrando Música”.
Los fondos recaudados en el Teatro Saavedra servirían para comprar instrumentos y abrir más escuelas de música en otros barrios.
La maestría de los músicos ( de todas las edades y colores) y las didácticas explicaciones del director de orquesta hacían olvidar el frio altiplánico en este bellísimo teatro al estilo veneciano.
Al día siguiente, ya avisada y mejor pertrechada, asistí a un espectáculo de danza acompañada por la ORQUESTA CRIOLLA MUSICA DE MAESTROS, QUE OFRECIA CUADROS COREOGRAFICOS DE DANZAS MESTIZAS y una recreación de pasajes de la Guerra del Chaco que inspiraron a compositores nacionales: CUECAS, HUAYNOS, TAQUIRARIS, CARNAVALES…
La CUECA ha sido recientemente declarada danza nacional y patrimonio cultural inmaterial de Bolivia.


El viernes 22 de mayo me regalé con la actuación del grupo “SAGRADO DE LOS ANDES” en el Patio de Cristal (recientemente restaurado) del Museo Nacional de Arte en el marco del programa “EL Museo con música”.
El MNA, Palacio Diez de Medina, estaba en obras de restauración, al igual que la casona “Villa Paris” (dos de los únicos 8 inmuebles de valor Patrimonial de La Paz) en fase de rehabilitación para ser integrada en el museo en el próximo mes de agosto. La AECID de España ha contribuido generosamente a este proyecto de salvamento de este inmueble Patrimonio Monumental de La Paz desde 1963, pero que, propiedad privada, se encontraba en estado ruinoso. Un millón de BOLIVIANOS ( 135000 Euros) pagó el gobierno a la familia NINA tras dos años de forcejeo.



“Mucha cultura, mucha musiquita y dale a la cueca, regodeándote en esas casonas que te transportan al séptimo cielo pero nada de calorcito, que bien pareciera que estamos de visita al Matadero municipal y sus cámaras frigoríficas. Vas a dejar el pellejo en esta ciudad que ya te lo dijo en Santa Cruz la señora de la ferretería.”
Y así me importunaba mi vocecita salvadora.
Al día siguiente y bien tempranito me embarcaba yo en un microbús a COROICO desde la casi-estación de autobuses de “Villa Fátima” allá, más  arriba del mercado legal de la coca y del “Barrio Chino” pero no amarillo.


Pasados 4700 m empieza la nueva carretera asfaltada a caracolear en medio de abismos insondables. Nuestro vehículo debe pasar un estricto control de drogas y documentación, así nosotros esperamos pacientemente entre los puestos del mercadillo. De los picos rojizos y filosos rutilantes bajo el sol dorado vamos penetrando en un mundo verde esmeralda poblado de helechos gigantes, rododendros, musgos, orquídeas y arbustos de hojas verde brillante bajo la repentina bruma y llovizna que dificulta la visibilidad. En un jirón se vislumbra la cinta de la CARRETERA DE LA MUERTE colgada al otro lado de los barrancos.
Entramos en Yolosita, antiguo lavadero de oro  y pueblo de descanso de los ciclistas de LA MUERTE y empezamos a subir los 5 km de pista que nos convierte en rebozados de harina de garbanzo. Los bananeros y naranjos nos dan la bienvenida hasta llegar a la plaza central a un costado de la iglesia.
1700 m, un sol tibio, un aire fresquito y puestos de frutas y verduras en las calles. El hotel Kory con sus terrazas escalonadas, frente a las montañas será mi casa donde dormiré como una bendita tras 20 días de insomnio jadeante del ALTIPLANO. 



¡Qué delicia! Admirar, andar, hasta correr sin sacar la lengua, comer sin gases, sacarse todos los refajos y respirar a pleno pulmón.
Doña Lily de la Torre, la de la pastelería, me sirve su menú familiar amablemente a última hora de la mañana. Sustanciosa sopa que no agua, milanesa de verdad y uno de sus pasteles exquisitos. Su nieto ayuda en el servicio a  la salida de la escuela.
Decido echar a andar por la calle Cuenca empedrada en dirección al Calvario y LAS CASCADAS pasando por plantaciones de naranjas y mandarinas un tanto abandonadas. Una hora, dos horas y nadie a la vista sino dos tíos patibularios medio desnudos limpiando un camión en un torrente.
“Las cascadas están mas allá, como media hora caminando deprisa”. Atravieso el torrente. Los naranjales viven entremezclados con los bananos, parece que no los cuidan mucho en beneficio de los cultivos de COCA mucho más rentables y se está perdiendo la producción de cítricos, orgullo de los NOR YUNGAS  en otras épocas y que, además, abastecen a la capital y pueblos aledaños. Tanto es así que el sindicato ADEPCOCA FORZARA a sus 34 000 afiliados a cultivar un CATO (1600 m cuad.) de frutas por cato de coca.



Oigo hablar por entre los naranjales, voz de mujer, de niño, otra más grave…arriba hay una especie de cabaña entre los arbustos de coca. A mis llamados baja por fin un chaval de unos doce años, Carlos, dice que se llama y que va a la escuela por la mañana y ahora cosecha la hoja de coca con su familia. Espigado, fuerte, ojos alerta, color ambarino y gran sonrisa acogedora. Quiere saber todo y no acierta a localizar la India. “Mas allá de España”, le digo para entendernos. Y me regala una bolsa de naranjas para el camino.
“Ya no está muy lejos, no”
Ahora toca bajar y bajar hasta la entrada de LAS POZAS, que están cerrando a esta hora de la tarde casi anocheciendo. Hay varias parejas de novios haciéndose arrumacos esperando un transporte a pie de pista. Finalmente una camioneta nos recoge a precio de crisis y llegamos a Coroico con las sombras blanqueados hasta las pestañas del polvo finísimo que nos perseguía implacable.
Cenita en el mercado municipal San José con las ultimas luces.


Dormiría de un tirón por primera vez en Bolivia soñando con TOCAÑA, la comunidad afroboliviana que no visitaría esta vez y los elixires de HANS HELLENKAMP (Juan chuchuwasi para el pueblo) que se enamoró de la corteza del MAYTENUS MACROCARPA amazónico . Licores, dulces…todo es beneficioso.
“Un coctelito Lumunba te cambia la vida”. Asegura.

¡Talan, talan, tlantatatlannnnnn!Tlannnnnn! Se oye el lamento del campanario fantasma a las faldas del Uchumachi en lo más profundo del cañón del Kory Wayku, el río del oro. Los conquistadores sumidos en la lujuria, avaricia y violencia y que no acertaron a escapar de la maldición quedaron convertidos en piedra para siempre. ¡Salto de la cama!



FOTOS: Cortesía de GOOGLE