Otras dos semanas nos han regalado estos reguladores de "encierro". La verdad es que ya estamos un poco, bastante, picados con tantas medidas preventivas que la gente se salta a la torera.
Yo aqui sigo, que si lava las gafas, que si deja las sandalias a un kilometro de la puerta, que si limpia el telefono las llaves el bolso los pendientes por si las moscas.
Harta!
Ahora voy y me refugio en mi Mexico querido, esta vez en El Fuerte camino a La Barranca de Cobre.
Voy a intentar poner alguno de los mini videos de sus sorprendentes casas coloniales en este pueblo polvoriento y dormido.