jueves, 10 de septiembre de 2015

SUCRE LA BLANCA, PRIMERA CAPITAL DE BOLIVIA











Cuando leía “LAS VENAS ABIERTAS DE AMERICA” de EDUARDO GALEANO, siempre me quedaba impresionada por la gesta del general Sucre que logro la independencia del ALTO PERU, convirtiéndolo en república independiente del Virreinato del Rio de la Plata y denominándolo República de Bolívar en la que hoy se llama Sucre. Eso en 1825.

El pago fue una bala por la espalda en 1830, a sus 35 años, cuando volvía a Quito tras renunciar a la presidencia de la República de Bolivia para evitar enfrentamientos.



SUCRE, la de los mil nombres, duerme en su hoyo bendito el sueño de los justos. La llegada al aeropuerto Juana Azurdy, la heróica “generala” mestiza de los ejércitos independentistas contra el Virreinato ya es una sorpresa: rodeado de picos, minúsculo, el aire cristalino, hombres maletinados y policías/militares por todas las esquinas, hasta en la oficinilla de información. Una “militara”, mujer indígena en traje de emboscada cumple con su deber sagrado a la patria entregándome un mapa de la capital con la saliva justa y necesaria.
La gente que pregunto no comprende como llegando en avión me empeño en coger un bus para llegar al centro, sobre todo cuando los taxis sobrantes te persiguen a saldo (25 Bs) por los 6 km de carrera.
“Pare el bus que pone “Mercado Campesino”, ellos le llevan a la nueva Terminal y de allí otro al centro”. Me espeta un jovenzuelo que se afana por alcanzar su transporte cotidiano. Me acomodo entre los faldamentos y cestos de las mujeres indígenas que vuelven del mercado luchando por no romperme los dientes con los frenazos del que maneja. ¡Ellas, todas impertérritas! Tres bolivianos que hago llegar al chofer pasando de mano en mano.
Polvo gris, mas polvo, nubes de polvo gris amenazan con engullirnos, pareciera que estuviéramos descendiendo al cráter de Chuquicamata y la Blanca no aparece por ninguna parte. Son las obras de la nueva carretera de acceso a Sucre, la que les salvara de todo mal.
Subo por la calle Loa hasta la plaza central, la 25 de Mayo, e intento varias de las recomendaciones de “la azul”esta vez pero, confirmación inmediata, NADA ADECUADO PARA UNA MOCHILERA JUBILADA MARCHOSA. Jajaja!
Gran manifestación en frente del Ayuntamiento, donde en 2008 se desarrollaran los hechos más vergonzosos de la historia reciente del Departamento de Chuquisaca, en la propia capital de la nación. ¡Ya empezamos! Me digo, mientras trato de informarme del asunto. Parece que el Gobierno central ha decidido reducir la desbordada plantilla de “colaboradores”en las oficinas municipales, y eso, ya sabemos que no es tarea fácil. Una vez colaborando no hay quien  suelte la teta.








Finalmente el corazón me dice que entre en el Hostal LA RECOVA SUR, en la esquinita Loa/Ravelo y no me engaña. Casa colonial con bello patio y mejor desayuno buffet: impecable, asequible, tranquila y, sobre todo “boliviana”, que es lo que a mí me gusta.
Hoy  decido tomármelo con calma, que los 3000 mt de Sucre se notan. Subiré hasta el Monasterio de la Recova y por el camino una de monjas y otra de indígenas de Tarabuco.
Las CLARISAS se atrincheran en un edificio de principios del siglo XVII, parece una fortaleza, con un patio desolado donde se encuentra el torno. Cerrado a cal y canto. Ya en el portón me doy de bruces con una mujer joven, blanca ella, que lleva de la mano una niñita etérea.
“? No se puede entrar en la iglesia, visitar el museo?”. Parece que hoy ya está cerrado, pero ella va comprar hostias, va a llamar a la monja del torno tirando de la cadena de la campana y yo sino quiero hostias, que no quiero, podré comprar naranjas en almíbar que son una delicia de las madrecitas.
Hablando de orígenes me cuenta que la familia de su marido son los Marquiegui, vascos, y que ellos le pusieron a la niña Maité como la canción del grupo Mocedades que adoraban. Y allí empezamos a cantar a la espera de la monja tornera.
Una voz rompe el hechizo. La señora Markiegui se va con sus hostias y Maite a preparar una fiesta de cumpleaños. No quedan naranjas, sin embargo tendremos unos higos deliciosos en almíbar dentro de una hora. Volveremos, le prometo
 Con la cuesta cada vez más empinada y la lengua mas afuera llego a La Recoleta. Un funeral de ricos despliega toda su parafernalia, decido no entrar no sea que el espíritu del difunto se encarame a mis espaldas. Es una plaza vastísima, porticada con una vista omnisciente (pienso en el ojo de su dios) de La Blanca. Un café en terraza para turistas dolarizados que deseen ayudar a los niños de la calle, chavales aviesos se entremeten entre los puestos de artesanía. Un museo tienda de finos textiles de Tarabuco me encandila, el ASUR, con sus piezas únicas, verdaderas obras de arte cuya venta ayuda a financiar el proyecto RENACIMIENTO DEL ARTE INDIGENA.




Bajando entro en un taller de mascaras y casa de alquiler de trajes para danzas tradicionales. El dueño me recibe con los brazos abiertos y me va explicando los entresijos de su negocio.
“Ahora hacemos muchas mascaras de aluminio pintado, es más ligero y más barato, para los CARNAVALES DE ORURO”. Y le dejo poniendo orden a todo ese mundo de diablos, cholas y …
La monja tornera me espera. Llamo.”? Traes los higos en almíbar? Es tarde, te he estado esperando.”
“Que no, hermana. Yo solo quiero comprarlos, que dice la Sra. Marquiegui que son deliciosos”.
Y termino la cuesta con un frasco de higos en almíbar a 25 Bo  que  pegotearían todas mis andanzas en Bolivia y la certeza de haber sido santamente engañada.
Claro es que la madrecita nunca me dijo que los HIGOS EN ALMIBAR fueran un producto elaborado en la casa, CONVENTO DE SANTA CLARA…
¿Y para comer? Nogada de pollo en el Mercado Central, que resulto de cacahuetes pero igualmente sabroso.


Secreto: no levantarlos ojos de plato, por si acaso..

FOTOS: Cortesía de GOOGLE


sábado, 29 de agosto de 2015

EL JARDIN PINYA DE ROSA EN BLANES, ¿REFUGIO DE LAS “PINCHUDAS?”








¡Hoy decido unirme al rebaño! Me voy a ir en el bus turístico a los jardines en uno de esos paquetes retorcidos e incomprensibles, para mí, al menos. Tendría derecho a ida y vuelta, desde Lloret de Mar, a un jardín o solamente a ida si visitaba los dos jardines, todo esto se daba a entender TODAVIA MAS CLARITO en un texto informativo muy profesional…
Es pronto por la mañana y sus clientes aún no se han preparado para el recorrido tras la jarana nocturna. Así es que me siento en la parte delantera cerca del chofer que nos atrona con  cumbias de su país, supongo, y yo me protejo del sol con mi paraguas mientras los turistas se achichabroncean al fondo de esta especie de rumbosos camión despellejado.
Tipo peculiar este orondo chofer colombiano que da la mano a las soleadas damiselas rusas para bajar de su vehículo.
PINYA DE ROSA es un jardín de OPUNTIAS, CACTUS, AGAVES… de plantas grasas creado en 1945 por Fernando Riviere de Caralt en lo que fuera su Masía del Sol, dicen que inspirado por el jardín Mar i Murtra.
A su muerte en 1992, se perdieron muchas de sus colecciones que había hecho venir de todo el mundo a causa de la negligencia de los herederos y las autoridades del municipio. Los robos completaron la tarea de la desidia.
Hoy en día, declarado PARAJE NATURAL DE INTERES NACIONAL, PELOTEA ENTRE EL NUEVO PROPIETARIO RUSO Y EL MUNICIPIO DE BLANES.
Y es que el asunto viene de lejos. Finca agropecuaria en sus orígenes con masía al borde del mar; cambio de orientación y Plan Parcial para convertirla en Urbanización; calificación de “CIUDAD JARDIN EXTENSIVA” en 1968; nuevo PP con cesión de terrenos al municipio para hospital y escuela en 1983; en 1989 se aprueba el nuevo proyecto; revisión de acuerdo a la NUEVA LEY DE COSTAS en 1992 y licencia para construir 300 viviendas en la finca declarada URBANIZABLE…
Protestas de los ecologistas, manifestaciones, acusaciones de corrupción de de y de….y llegamos al 2008 en que un empresario ruso compra PINYA DE ROSA POR 24 MILLONES DE EUROS PARA CONSTRUIR UN HOTEL DE LUJO Y RESIDENCIAS DE ALTO STANDING.
La polémica continúa hasta 2014 en que el propietario decide cerrar el PINYA DE ROSA en junio para presionar al Ayuntamiento para que tome una decisión definitiva.
¿Hotel de lujo y zona residencial en 1/5 de la propiedad, en lo llano; jardín y cesión de terrenos al Municipio?

¿Calificación definitiva de suelo no urbanizable de interés nacional?  Pero, ¿Con que indemnizar? ¿Cómo mantenerlo?



Perfectamente estructurado, posee una de las mejores colecciones de OPUNTIAS del mundo pregona el folleto y me paso un buen rato intentando diferenciar las múltiples variedades que a mis ojos profanos parecen mellizas. Los cactus “candelabro” son espectaculares y también distingo los que encontré en Bolivia y norte de Chile… que pueden ser utilizados como vigas o trabajados como madera  para puertas y ventanas.


Los redondos, los “asientos de suegra, lucen dorados, espinas en ristre al sol de la mañana, orgullosos de recibir a los visitantes. Los más viejos se desecan  y dan paso a nuevos brotes que florecerán en su día.


Y hablando de flores, pocas hay, que no es la temporada, solo cuatro o cinco cactus nos deleitan con sus flores níveas y rosadas. !Gracias, amigas! Les susurro admirando su belleza.
“Aquí no es como en el otro jardín, el de SANTA CLOTILDE, que es privado y disponen de muchos medios… aquí es el Ayuntamiento el que lo mantiene y ahora con la crisis han reducido el personal, así es que no es posible cuidarlo como antes. ¡Es mucho trabajo!”
Me va contando la recepcionista, declarada amante orgullosa mientras espera nuevos clientes que ayudaran a conservar este prodigio.
Y me pregunto yo.
¿Qué le depara el destino al PINYA DE ROSA? 
FOTOS: Cortesia de GOOGLE

jueves, 20 de agosto de 2015

BOLIVIA POR LA PUERTA DE SANTA CRUZ DE LA SIERRA












 Siempre resultaba que tenía que ir prioritariamente a otro país de Latinoamérica. Necesitaba información de primera mano para mi trabajo, una inmersión urgente en uno de aquellos países hermanos para poder transmitir a mis alumnos no sólo el conocimiento sino también las emociones y experiencias vividas con los ojos y el corazón.

Pero en el fondo yo sabía que tenía una cuenta pendiente con BOLIVIA. Una herida profunda se había abierto cuando prendieron y ametrallaron a  ERNESTO GUEVARA, el CHE, en LA HIGUERA, el 9 de octubre de 1967.





Abandonado, delatado por aquellos que deseaba fervientemente liberar de sus cadenas, herido, es asesinado sin ni siquiera apariencia de juicio en el galpón donde lo tenían confinado.

Orden de La Paz y sus mentores de LA CIA, con la colaboración de “Ramos”y otros refugiados cubanos.

Más tarde comprendí, sentí, que no se puede liberar a los que no desean ser libres o que tienen miedo a romper sus cadenas, o que ni siquiera saben que las arrastran. Su tiempo llegara inexorablemente.

Ahora había llegado el momento de entrar en BOLIVIA, de palpar la nueva realidad boliviana: de ver con mis propios ojos, oír con mis propios oídos, hablar con las diversas gentes que viven en este país, en el recién estrenado ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA.

Llegaría a SANTA CRUZ DE LA SIERRA por imperativos económicos, aunque me había sido fuertemente desaconsejado por las recientes olas de violencia racial y el supuesto tráfico de drogas y mujeres que convierten al departamento (tan bien situado) en la capital del crimen organizado.

“No cojas un taxi en el aeropuerto. No te alojes fuera del Primer Anillo. No andes por la calle fuera del centro histórico y menos por la noche. No hables con la gente, no preguntes, no les mires, nooooooooooooooooooooo.”

“Me lo repetían muchas veces, y lo olvidaba muchas más”, como dice el poeta Goytisolo.

Así, cuando Air Europa nos soltó por fin en Santa Cruz, negocié con un taxista para llevarme al Santa Cruz  Backpacker que había reservado por si las moscas. Cielo azul jironeado de plata y preñadas nubes negras. Palmeras ondulantes. Huele a monzón y todo luce como paralizado en esta mañana de domingo. El glorioso TABOROCHI, el árbol tripudo, me da la bienvenida.en medio de los estanques de plata. 


Ya estaba yo sospechando triquiñuelas cuando, por fin, enfilamos una callecita dormida, la Yapuani.. El Albergue esta recién terminado, porche/salón cubierto, cocina/comedor, unas pocas habitaciones y al fondo una pequeña piscina en el césped rodeada de arboles. Pero 35 USA$ es caro para no tener baño y su transporte al Viru Viru es más caro que los taxis. Claro que el buen desayuno y el aire acondicionado compensan en esta cara “Ciudad que enamora” fundada en 1561, por Ñuflo de Chaves, en honor a su ciudad natal Santa Cruz de la Sierra, en Cáceres.

“¿El Centro Histórico? ¿Se puede ir andando sin problemas? Estamos muertos de hambre”…

Walter es de los que todo lo resuelven con un OK. “Nada, es atravesar la Cañoto y subir hasta la plaza 24 de septiembre. Allí están todos los cafés y restaurantes.

¡Ni un alma! Troto por las callejuelas con la esperanza de poder desayunar opíparamente tras la dieta forzada de la Air Europa y echarme a dormir hasta la tarde. Poco a poco van apareciendo familias enteras que se regalan con desayunos pantagruélicos. Luego me cuentan que es “cultura” cruceña eso del “brunch” del domingo, todos bien acicalados y dicharacheros.

Abro los ojos en la noche alertada por los rayos cegadores,  el agua golpea con fuerza en los cristales y el viento zarandea sin piedad los arboles de la piscina. Se ha desatado un tormenton implacable.

Lunes y cambio de planes en vista de que amanece todo inundado y lloviendo a raudales. Nada de MISIONES JESUITICAS ni de PARQUE AMBORO que valga.….. El Zoológico y el Jardín Botánico me ayudaran en la espera.

El Zoológico, en  fase de reestructuración según reza un cartelito, aparece bastante descuidado, con pocos animales y zonas embarradas poco transitables. Es de destacar, sin embargo, un recinto especial de PARABAS que recrea con gran acierto su entorno natural.







Aun todavía me sorprendo de estar viva después de haber “comido”, es un decir, en uno de los chiringuitos de enfrente del Zoo.




Llegar al BOTANICO NOEL KEMPFF MERCADO en bus es harina de otro costal. Lejos, muy lejos en el bus que va a Cotoca (la antigua sede de la capital cruceña) y su Virgencita milagrosa que parece que no les ha protegido de la fiebre porcina que los está atacando. Mientras los del municipio, descreídos ellos, asfixia a la población con sus fumigaciones.

Me divierto no pagando por aquello de la vejera, tengo que decir que en la nueva Bolivia se reconocen los méritos y las fatigas de la Tercera Edad. Bella colección de arboles tropicales renacidos con las lluvias, pocas flores en esta estación. Una especie de calma opresiva envuelve el bosque autóctono de senderos babosos amarillentos. Una pareja a lo lejos, en la bruma.








Atravieso la “autopista” del Oriente y espero en las sombras. Ya es de noche cuando el bus llega al “centro” (versión del chofer), que resultó estar a años luz de nuestro albergue. Parece que estamos en el Tercer Anillo, la gente anda disparada y los taxis van todos ocupados, como rayos, despidiendo chorros de agua a su paso.

Finalmente, la dueña de un gran almacén de .productos agrícolas en trance de cierre accedió a mirar mi plano, localizar mi calle y llamar a un taxi desde su propio teléfono. Era una mujer joven, alta y bien construida, dinámica y emprendedora.

“Es que aquí, en Santa Cruz, trabajamos duro, incluidas las mujeres. Luego nos critican.”

“Mi papa es de origen vasco y mi hermano vive en Barcelona, pero como Santa Cruz no hay nada. ¡Jajaja! Que frio allá en invierno una vez que se me ocurrió ir…casi como en La Paz, que allí no hay quien pare y encima no se puede respirar. Yo voy sólo por negocios y me vuelvo a la carrera.”

El taxi no venía. Sus empleadas indígenas pusieron los candados y desaparecieron en el brillo de las farolas. Ella se despidió con un apretón de manos y un no pague más de la tarifa.

Mas habría de pagar, sí, cuando tras culebrear por toda Santa Cruz me dejó a la puerta de mi casa. Tan contenta estaba yo que no dije ni mu.

Al día siguiente me escapé de esa pesadilla a remojo y me fui en avión a SUCRE aprovechando la generosa oferta de Boliviana de Aviación, la capital por derecho, la blanca.

SANTA CRUZ DE LA SIERRA nos veremos de nuevo las caras, le prometí puño en alto.



FOTOS: cortesía de GOOGLE